Sus pasos,en mitad de la oscuridad me despiertan,me incorporo encendiendo la luz de la lámpara al lado de mi cama,y allí estaba ella tirando de las sábanas con sus pequeñas manitas y aquellos ojos iluminados por la luz de la luna que entraba por aquel ventanal "Papá tengo miedo"-sollozaba haciendo pucheros con sus labios arqueados,era ella,la viva imagen de quien fué mi esposa con sus ojos,ese brillo tan especial que a mi me hacia delirar,ese pequeño y diminuto lunar entre la comisura de sus labios y sus mejillas,cada vez que tenía cerca su cara miraba al cielo y recordaba aquellos momentos cuando su risa me acompañaba y solo así podía seguir vivo.
Ella volvía a tirar de las mantas yo le sonreía mientras extendía mis brazos y la subía a la cama,abrazada a mi,sintiendo su respiración entre cortada por el miedo que le provocaba aquellas tormentas de verano en alta mar,ella sentía mi corazón latir y me transmitía esa sensación de calma,de paz interior,la misma que en estos tres años me han ayudado a salir de ese pozo,a dejar al lado las lágrimas y poder cuidar de el único recuerdo que me queda de Lucía,Lucía,su nombre en mis labios era lo más bonito que podía notar y es que aún cambiando de casa,aún sin volver a aquel lugar dónde tan feliz he sido podía sentirla,podía notar su calor por las noches,sus enfados,aún tenía esa imagen,esa fotografía en mi mente de verla pasear con mi camisa por la cocina para que iba a mentir e iba a mentirme la echaba de menos,no he podido olvidarla,he intentado buscar sus besos en otros labios,sus caricias en otras pieles pero su recuerdo de quedo postrado junto a su ropa en mi armario,no he podido deshacerme de su olor,lo necesito,necesito volver a casa después de un día duro abrir las puertas de mi armario e impregnarme de ella,y ahora sé que por mucho tiempo que pase seguiré con ese nombre tatuado en mi alma,siempre mía señora de Alborán.
Cerré los ojos acurrucado a Alba,ella dormía plácidamente y yo intentaba hacerlo como estos últimos años,me costaba aislarme de este mundo y es que desde aquel día nada ha vuelto a ser como antes,no he vuelto a reir como hacía con ella,no he vuelto a querer excepto de forma paternal ahí me he llevado el oro porque como la quiero a ella,lo que siento por mi niña no está pagado con nada y es que no sé como alguien tan pequeño puede hacerte sentir tan grande.
Me despierto sobresaltado,no estaba a mi lado y me levanté apresuradamente corriendo hacia el salón donde tendida sobre el sofá me sonreía y yo la imitaba
-Buenos días
Buenos días-susurraba adormilada
-¿Tienes hambre?
Ella afirmaba
Y yo le servía el desayuno,esas tortitas que un día Lucía me enseñó a preparar y que ahora Alba disfruta nunca le había explicado de quién fué la receta,le he hablado demasiado poco de su madre,es su niñez y merece que la disfrute aunque en varias ocasiones me ha preguntado donde estaba su madre y yo le mentía con que estaba en un viaje de negocios.
-¿Sabes que día es hoy?
Sábado
-¿Y sabes lo que ocurre el Sábado?
Si me cantas
-¿Quieres que te cante?
Vale
Desenfundo la guitarra,la misma con la que Lucía me escuchaba cantar en los conciertos privados de mi garaje,Alba rasgaba las cuerdas con torpeza y yo sonreía ante ella
-¿Lo hago bien?-pregunta seriamente
Lo haces genial,quizás algún día llegues a ser igual de buena que yo,esto no es lo tuyo pequeña,tendrás muchas cualidades pero no quiero verte día y noche ensayando
Ella agachó la cabeza dejando de tocar aquellas cuerdas y se levantó enfadada sin ni si quiera mirarme,yo me levanté tras ella,agachándome para ponerme a su altura,le acaricié su rostro
-Ey,no permitas que nadie te diga que no puedes hacer algo,ni si quiera yo ¿vale?
Vale
-Si tienes un sueño,tienes que protegerlo,las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tu tampoco puedes,si quieres algo ve a por ello y punto
Y me abrazé a ella,resguardándola sobre mi pecho,acurrucada a mí,ella acariciaba mis mejillas,me miraba con sus ojos vidriosos y besaba mi cara,ella me cuidaba más que nadie en estos momentos y yo no tenía apenas tiempo para tenerla a mi lado,el trabajo absorbía toda mi energía para cuidarla y sentía a veces que sin quererlo le fallaba a quien fue y será siempre su madre.
Ha habido veces que la he visto llorar,que he escuchado sus sollozos y aún preguntándole no he tenido esa respuesta y ha contestado tranquilizandome con un "estoy bien" Y si,eso también me recordaba a ella,habia llegado la hora,la hora de que ella supiera la verdad,la realidad es esta por mucho que me duela asumirla,y lo siento juro que lo siento no sé que hubiera sido lo mejor para ella,quizás estar con alguien,alguien a quien pudiera llamar Mamá,quién la arropara cada noche,de quién poder hablar en un futuro de cosas que los padres no debemos de saber,tener ese apoyo a su lado que quizás yo no podría darle y eso me hacía sentir tan pequeño que el resto del mundo se me hacía grande,he luchado contra viento y marea y a dia de hoy sigo haciéndolo,le he inculcado lo que a mí y intento educarla como me habían educado pero no había sido sincero,no del todo y me dolía.
Alba-la llamo
-Que papá-susurra
Me disponía a hablar,a decirle la verdad pero el timbre sonó sobresaltándonos
Ve a abrir,anda-digo dándole una palmada en la espalda
-Abuela-grita
Mamá-murmuro abrazándola
-Hijo ¿Estás bien?
Yo asiento y ella,con la pequeña en brazos me indica que tenía visita, no sabía de quien se trataba pero por la cara de mi madre de alguien bueno seguro
-¿Se puede?
¡Lula!
Nos abrazamos apasionadamente derramando mis lágrimas sobre ella,me ayudó muchisimo cuando Lucía fallecío,cuidó de Alba,lo ha estado haciendo hasta hace un año que inició su gira fuera del país y tenerla conmigo después de tanto tiempo me emocionaba,me devolvía la sonrisa que perdía por momentos,era mi gran apoyo,más que una simple amistad,mi hermana,mi consejera y no podía reprimir este sentimiento de admiración y de agradecimiento eso explica el porqué de mi llanto y del suyo al verme
-Has venido
¿Creías que no iba a volver?
-No tan pronto
Hace una semana acabé mi gira pero no me atrevía a venir,ella a crecido y tal vez puedo ser una amenaza,alguien que ocupe el lugar de su madre y no quiero que eso ocurra
-El lugar de su madre no lo ocuparía ni mil mujeres Lula
¿Has hablado con Alba?
-Todos los días
Sabes a lo que me refiero
-No he sido capaz,no puedo hacerlo
Pablo va a cumplir cuatro años,se lo merece ¿no crees?
-Mas que nadie se lo merece pero yo no puedo destruirle así la vida,ella cree que su madre está viajando que volverá pero como le digo que no va a volver a verla,me cuesta asimilarlo hasta a mí
Podrás,sé que podrás
-Quédate Lula,quédate con nosotros,enséñame a ser buen padre
Pero Pablo...
-Por favor