lunes, 28 de julio de 2014

Capitulo 2:Cuando lloras se para el mundo

Por más que contemplaba su rostro pensativo no tenía ni la menor idea de si aceptaría prestarme esa ayuda de la que tanto necesito,ella crecía y yo tenía ese miedo por no saber ejercer como el padre que Lucía hubiera querido que fuera.
Me acerqué a ella acortando esa distancia que ahora nos separaba para mirarla a los ojos suplicandole con la mirada que permaneciera a mi lado
-Lula,por favor
¿Qué pasará cuando crezca?
-Cuando sea mayor estará preparada
Nunca va a estar preparada
-¿Y Qué le digo?¿Qué perdió su vida por darme a mí su alma?-sollozo esta vez en voz alta y ella me reconforta con uno de sus abrazos acariciando con sus manos mi pelo y yo dejé caer mis lágrimas sobre ella.
En ese instante por encima de su hombro mi pequeña nos miraba sonriente con aquella sonrisa que tanto me recordaba a los últimos instantes con la mujer que más he querido en mi vida,me aparté de aquel caluroso abrazo para dirigirme hacia ella con mi lado más tierno ese que solo ella sabía sacar.
La cogí en brazos besando sus mejillas para así prepararla para algo que ni yo mismo estaba preparado,la senté sobre el sofá quedando a su lado y Lula me hizo un pequeño gesto moviendo sus manos advrtiéndome que luego vendría y llegaba la hora de plantarle cara a la vida,contarle la verdadera historia y así cerrar esta etapa de mi vida esa que por más que lo intentara nunca podría abandonar,era demasiado el amor que me quedaba por darle para tirarlo por la borda en cuatro años.
Pasé mi brazo por encima de sus hombros acariciando con mi otra mano sus piernas,la miraba,lo volvía a mirar y mis intentos de abandonar se multiplicaban con cada sonrisa inocente,estaba a punto de destrozarle la vida y nadie me ha educado para ello.
-Alba...-Logré pronunciar tras varios segundos en aquel incómodo silencio y ella contestaba mirándome con aquellos ojos oscuros en los que tantas veces me había perdido hace cuatro años
-¿Te sabes el cuento de la princesa Lucía?-susurro sonriente
¡Cuéntamelo!¡Cuéntamelo!-grita pegando pequeños saltos sobre el sofá
-Está bien ¿Preparada?-Pregunto mientras la apoyo sobre mis piernas y ella asiente  con la cabeza
Erase una vez una chica llamada Lucía,la más bonita del reino,tenía el pelo castaño y unos ojos capaz de conquistar a cualquier Príncipe-Narraba y ella me miraba embobada pidiéndome que siguiera-Pero la princesita se enamoró del hombre más torpe de todo el mundo pero el que más la quería,pasaron muchas cosas juntos,se enfadaban,se separaban pero el amor los volvía a unir y eso...eso era maravilloso-sollozo limpiando mis lágrimas mientras ella seguía contemplándome con asombro mientras secaba mis ojos con sus pequeñas manos-Un día apareció la bruja mala,la peor de todo el reino para romper ese amor ¿Sabes lo que ella no sabía? Que ese amor era irrompible aunque lo intentó de varias formas ellos respondían queríendose un poco más,y fruto de ese amor nació una niña preciosa,alguien que llenaría la vida del príncipe de alegría,eran felices los tres,habían alcanzado el cielo y decidió pedirle matrimonio,casarse con la increíble princesa-¿Y lo consiguieron? Pregunta alzando la voz entusiasmada a la vez que agaché la cabeza negando y viendo la tristeza en su rostro-No,cariño no lo consiguieron,la bruja volvió para acabar con la vida de ella con la mala o buena suerte de darle sin querer a su amado el que necesitaba un corazón nuevo para vivir,el corazón más grande del mudo...logro decir casi sin aliento,el de la princesa-Termino de decir ahogando mis tristeza sobre mis manos
-¿Murió? Pregunta con los ojos llorosos
Si mi vida murió para que el Príncipe viviera y pudiera cuidar de su niña
-Papá...
¿Sí?
-¿Esa princesa,es Mamá?-Pregunta apartándose de mí con el miedo reflejado en sus pequeños ojos y yo tragué saliba ante ella,no sabía si decirle que sí,sin negar lo evidente o salir corriendo sin mirar atrás pero me armé de valor aceptando la realidad y ella negaba repetidas veces con la cabeza dejando caer sus lágrimas y huyendo de mí como si de un monstruo se tratara
-Alba...-sollozaba cayendo de rodillas sobre el suelo a la vez que ella se encerraba en su habitación,me rendí liberando toda la rabia y el dolor sobre mi mismo,secando mis últimas l´grimas las que pondrían fin a todo esto.
Tras varios minutos con la mirada perdida y el alma partida en dos me acerqué a la puerta llamando levemente y abriendo silenciosamente y allí estaba tendida sobre su cama con los ojos hundidos sobre la almohada empapándola,toqué varias veces su hombro
-Vete-grita furiosa apartando mis manos de ella
Por favor...-Suplico dandole media vuelta y ella tapaba de nuevo su rostro para evitar que la viera llorar,ese gesto me lo sabía a la perfección
-Me has mentido-Dice con la voz quebrada y a mí me partía oirla en esta situación
Perdóname-Solté de repente de la manera más sincera,me sentía como el peor de los Padres por haberle ocultado algo así y pensándolo bien si no hubiera sido por Lula seguiría con esta absurda mentira.
Sin esperarlo se echó a mis brazos fuertemente,abrazándome con más fuerza de lo normal sintiendo sus quejidos sobre mi hombro,derrumbándose a la misma vez que yo.
-¿Cómo era?-Pregunta retirándose de mi cuerpo
Preciosa-sonrío levemente mientras saco el albúm de fotos que ella mismo me regaló abriéndolo ante sus ojos y ella posó sus dedos pasando las páginas y empapándolas a su paso,yo la frené ante una de las imágenes
-¿Ves ese vestido?-Pregunto señalandolo-Era mi preferido-Sonreía-Cada vez que se lo ponía no sabía si estaba en el cielo o en la tierra-Digo y ella carcajeaba ante mí
¿La echas de menos?-Dice posando sus ojos sobre los míos
-Más que a nada en este mundo-Quiebro la voz-La quiero y la amo después de tanto tiempo,no puedo olvidarme de sus ojos,de esa sonrisa que ponía cada vez que me miraba y cuando se enfadaba acostumbraba a encerrarse en su habitación-Sonreía con la última frase-Y pasa el tiempo y en mi interior,en lo más profundo de mi alma pienso que su corazón aún no ha dejado de latir