Otro día mas en mi vida que tengo que partir a tierras lejanas y lo peor era tener que despedirme de ella,volver a explicarle que su padre no era como los demás y tener que aguantar sus súplicas para que me quedara,dejarla a cargo de aquella madre llamada Maria la niñera a la que llevo tantos años llamando,meses después de que Lucía muriera puse uno de esos anuncios y la vi la mas preparada,no tenia ni tengo fuerzas para hacerme cargo yo mismo,tampoco se si lo haría bien,si sería un buen padre o si de lo contrario estaría haciendo mal el huir de los problemas en vez de enfrentarme a ellos.
Era difícil,duro y demasiado triste pero no había otra opción,Argentina me esperaba para otro de los shows en los grandes teatros y no podía rechazar el salto a la fama fuera de este país.
Mariola me había llamado insistente para partir hoy
"Hay varias promociones que debemos aceptar" repetía una y otra vez por teléfono pero no podía dejarla este fin de semana sola,hoy comienza la feria de Málaga,ese evento del que juré que jamás podría cansarme y del que ahora no quiero ni oír hablar,en estos momentos debería de estar ilusionado,contento...pero cada año que llegaba esta fecha mi mundo se derrumbaba ante mí,me traía demasiado recuerdos montar sobre la noria,aquel algodón de azúcar que me repetía tantas veces "Que era una guarrada",aquellos puestos donde me desafiaba y yo me hacía el fuerte para conseguirle el peluche más grande que hubiera,nunca lo supo pero solía comprárselo al feriante y darle un pequeño soborno para que dijera que había sido gracias a mí-Sonrío con mis últimas palabras evitando así llorar de nuevo-Abrazarla a cada paso y gritar al mundo entero que agarrada de mi mano iba la mujer de mi vida,la que lo fue durante tanto tiempo y la que será por los siglos de los siglos.
Desde que ella no está,no he tenido el valor ni he sido tan valiente para enfrentarme a ello,pero Alba había crecido y me preguntaba varias veces que porque sus amigos de la guardería iban y ella no,y por más que le he repetido que no es conveniente que me reconozcan termina enfada,triste y se siente aún más sola,nunca encontraré la respuesta del porqué sigue queriéndome cuando no soy capaz de tratarla como se merece,como me hubiera gustado hacerla feliz...Pero era demasiado dificil acercarme a ella para abrazarla y ver la misma cara que Lucía,su mismo pelo,sus ojos cristalinos y aquellos lunares sobre su cuello,ahí llegaba el punto en el que fallaba todo incluso yo,podrían llamarme cobarde o loco pero no puedo olvidadla,no puedo dar un paso sin que me acuerde de aquella sonrisa,he ido a especialistas,psicólogos,he visitado los mejores médicos pero..¿Acaso el amor tiene cura?
Me siento sobre el sofá escuchando el sonido de la música y el resplandor de las luces,Alba sentada sobre el otro extremo me mira cabizbaja,me sorprende que ya no me lo haya vuelto a pedir,quizás se ha acostumbrado a que su padre sea así,a una vida llena de pena,al no verme sonreír,y no quería que esto fuera así,cerré momentáneamente los ojos "Cuídala y dale el amor que a mí me diste" sus palabras resonaban ahora en mi cabeza,para tomar así la decisión más importante de mi vida,pasar página aunque no iba a ser nada fácil-Resoplo fuertemente levantándome para encaminarme hacia ella,me puse en cuclillas quedando a su altura,levantando su barbilla con mis manos
-¿Que te pasa?-Pregunto con una falsa sonrisa-Ella niega y vuelve a bajar la mirada
-Alba...Mírame-Clavando sus ojos sobre los míos
-¿Vas a decirme por que estás así?
Te vas a enfadar...
-¿Por qué dices eso?-Digo arrugando mi frente
Porque siempre que te lo digo te enfadas y te pones triste-Susurra con un nudo en la garganta
-Ey,ey-Grito cogiéndola en brazos y ella funde su cara sobre mi cuello
-Papá...No quiero que te enfades ¿vale? Pero quiero ir a la feria,todas mi amigas van y yo nunca la he visto...dicen que es muy bonita ¡Hay hasta una noria gigante!-Gritaba entusiasmada
-¿Hacemos un trato?Yo te llevo a la feria si prometes no ponerte triste cuando me vaya
-¿Te vas?-Musita,borrándose le la sonrisa,pensativa...-Bueno,tampoco es tan malo
-¿Eso es un si?
-Vale-Sonríe entusiasmada mientras se pierde en su habitación,yo opto por perseguirla y observarla desde el marco de la puerta como se colocaba sola sus mejores galas,un vestido azul por encima de la rodilla adornado con dos coletas enrolladas sobre lazos del mismo color,perfumaba su pequeño cuerpo mientras se pintaba los labios color rosa a la vez que entremetía los mechones sueltos de su largo pelo detrás de sus orejas.
-¿Lista señorita Moreno?-Sonrío tendiéndole mi mano,ella la agarra con fuerzas acompañándome,el camino fue divertido,no paraba de planear todo lo que tenía pensado hacer al llegar,donde quería pasearse,que quería que le comprara...y incluso eso me hacía pensar en su madre,en como se parecían,física y mentalmente,y por una vez en mucho tiempo eso no me hace estar triste si no hacerme feliz que después de tanto amor haya quedado algo que lo represente.
Llegamos a el arco del paseo,las luces nos deslumbraban y un cosquilleo afloró en la boca del estómago al ver aquel banco donde le regalé el ramo mas grande de la feria,no apartaba la vista de el imaginándome como sería ahora mi vida si ella estuviera conmigo,y moviendo la cabeza para borrar aquellos pensamientos.
-¡Papa vamos!-Dice corriendo a la vez que tiraba de mi mano para que la siguiera
-Quiero montarme allí,y allí-Señalaba sobre las atracciones-Allí también
-Tu mandas-Sonrío soltándola de mi mano y ella disfrutaba de cada momento como si fuera el último,de esta manera al menos no estaba pensando en que tendría que dejarla un tiempo y eso me hacía creer que había sido buena idea.
Y al pasearse en la última atracción corrió hacía mi abrazándome
-Gracias Papá...-Me repetía insistentemente,algo que hacía emocionarme,estaba radiante,su risa iluminaba cada rincón de Málaga y sus carcajadas hacían reír hasta a el mimo,el que no podía ahora moverse,tanto tiempo buscando una razón por la que vivir sin darme cuenta de que era ella a quien necesitaba con todas mis fuerzas,siempre ha estado ahí aunque yo no pudiera apreciarlo,incluso recuerdo esas noches en las que se escapaba para meterse en mi cama y abrazarme,las payasadas con las que me hacía reír cuando mas lo necesitaba...era ella mi niña y iba a dar mi vida entera por ser ese padre de película.
Deja caer su cabeza sobre mi cadera arrastrando los pies por el albero,y resoplando a momentos,estaba cansada y ese pequeño orgullo no le dejaba caer rendida,sabía que ahora necesitaba descansar aunque ella se pusiera recta y me sonriera cada vez que la miraba, para así parecer fuerte...
-Cielo ¿Tienes hambre?-Y ella afirma con un ligero movimiento de cabeza
-¿Quieres un algodón de azúcar?
-Eso es una guarrada-Repugnaba
Tragué saliva mientras la miraba de reojos,respiré hondo y resoplé con fuerzas,cerré los ojos en un intento de desaparecer y callado seguí mi camino,anduvimos largo rato hasta un puesto de gofres donde ella paró para comerse uno y yo la miraba embobado
Flash back:
-Señorito Moreno o me da usted de comer o me temo que no podré seguir a su lado
-¿Quieres comerme a mi?
-mmm mejor un gofre-Sonreía,dándome una pequeña palmada en el trasero
-Golpe bajo.-Decía pareciendo enfadado a la vez que nos sentábamos sobre los taburetes pegados a la barra del pequeño puesto
-Un gofre con bastante chocolate por favor
-Otro-Pedí
Nos sirvieron dos pequeños gofres rebosados de aquel sirope,ella me sonreía pícara jugando con ello,rozándome con sus pies el interior de mis muslos,mojando su dedo en la salsa y introduciéndose lo en la boca con la mayor sensualidad
-Lucía ¿Puedes parar de hacer eso?
-¿Hacer el que?-Preguntaba repitiendo el gesto,ahora en el surco de sus labios gran cantidad de chocolate los mojaba y yo acerqué mis manos a su rostro pálido,atrayendo su cara hacia mi,y limpiando con mi lengua todo aquel desastre,permaneciendo a milimetro de su piel y sintiendo su respiración entre cortada,casi llegando a aquel gemido que hacia volverme aun mas loco por ella,si es que eso era posible.
-Papá-Su voz interrumpió mis pensamientos,estaba de pie a mi lado,tirándome de la camiseta con fuerza
-¿Qué pasa?
-Vayámonos a casa
-¿Estás bien?
-Si,pero vayámonos por favor-suplicaba,yo pagué rápidamente y fui tras ella
-¡Alba espera!-Grité para que dejara de correr,me acerqué a su lado cogiéndola en volandas,ella me abrazaba y podía sentir el latido de su corazón que ahora parecía que iba a salirle del pecho
-Que te ha pasado...dimelo por favor-Cayó señalando con su dedo índice el cielo donde aún se concentraba el humo del anterior cohete
-¿Te da miedo?
-Si-Afirmaba vergonzosa
Yo callé y con ella entre mis brazos me introduje de nuevo en la feria,pensaba que nos íbamos a casa pero decidí que la mejor idea ahora no era esa.
Nos colocamos junto al centenar de otras personas debajo de donde en unos minutos iban a adornar el cielo de nuevo,su inocencia a veces me hacia darme cuenta de que lo que iba a hacer no se si sería lo que un buen padre haría pero el mío me enseñó que los miedo se afrontan y que jamás debes huir cuando sientes que te aterroriza algo.
Una estela brilló sobre el cielo y con ella el estruendo,ella dio un pequeño vote y se abalanzó sobre mi,perdiendo su rostro sobre el cuello de mi camisa
-Papa vamonos por favor,me da miedo
-Mírame,mírame-Repetía y ella levantó la cabeza
-¿Sabes que a tu madre también le daban miedo los fuegos artificiales?Siempre decía que la luz que emitían la cegaban,que le provocaba un dolor de cabeza horrible,yo sabía que nada de eso era cierto,pero era tan orgullosa que prefería estar después semanas metida en la cama antes de asumir que era una miedica.Lo que te ha echo enorme es que me lo hayas contado,apartir de ahora no quiero secretos,ni orgullos¿Está bien?,quiero que seas sincera y si algo te aterroriza solo tienes que decírmelo aunque no por eso vas a librarte de no verlos.
Mi niña,cuando tengas miedo en la vida,cuando algo no te guste o pienses que puede hacerte daño no te alejes,no huyas,afróntalo y disfruta,mira al cielo y piensa en que nada ni nadie va a hacerte pasarlo mal,solo son luces y un pequeño ruido,pero ¿Acaso no es precioso?
-Si,si que lo es-Decia embobada sin quitar ojo a aquel espectáculo,yo besé sus mejillas acurrucándome en ella.
-Papá
¿Si?
-Te quiero.
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