lunes, 1 de diciembre de 2014

Capitulo 14:A Lucía

Me despegué de sus brazos al oir un sonido al otro lado de la habitación y salí apresurado,abrí la puerta rápidamente y me encontré con sus ojos,clavados sobre los mios,con odio,rabia incluso dolor y el mundo se me cayó por momentos al pensar que podía haber escuchado algo de lo que le comentaba a Maria que ahora parecía contenta con la situación
-Lali yo...-Intentaba explicarle a ella y a mi mismo a la vez aunque las palabras no salían de mi boca,solo tartamudeaba torpemente.
No tienes que darme explicaciones,me ha quedado bastante claro-Decía encaminándose hacia la puerta,cerrándola de un portazo y marchándose no sé donde.
Agarré mi chaqueta y salí en su búsqueda,vocee varias veces su nombre,crucé la calle que separaba mi casa de "La Malagueta" y justo a lo lejos,sentada sobre la arena miraba al mar fijamente,quizás arrepentida por haberlo dejado todo para venir aquí,a un lugar donde nadie la conoce.
Me acerqué a ella con sigilo,para que no pudiera escucharme y así huir de nuevo
-¿Puedo?-Pregunté sentándome a su lado,ella seguía muda,mirando a la nada,yo permanecí en silencio junto al que ella provocaba,solo se oía el romper de las olas sobre las rocas y el Terral que al chocar con nuestra ropa la levantaba llenándonos de arena,tenía sus rodillas flexionadas,con los brazos apoyados en ellas, la barbilla sobre sus manos,haciéndose pequeña,con el semblante serio,incluso triste que intenté cambiar.
-Lo siento-Dije secamente,volviendo a no tener una respuesta,con el silencio de fondo
No tienes que pedirlo-Dijo al cabo de minutos
-No quería que te sintieras mal,te lo prometo,solo le dije lo que éramos y si tu tenías otra visión de nosotros...yo...
¿Otra visión? Pablo no es eso,te estás equivocando,siempre hemos sido "amigos"-Dice entrecomillando con los dedos-Solo que hay cosas que me sorprenden de ti,me hacen un lío y al escuchar la verdad me duele
-¿El qué te hace un lío?
El que a veces me digas que me quieres con la mirada y me lo rechaces con la voz.
-No soy de piedra Lali y cuando veo a una chica como tu pues...mi corazón tiene ganas de amar y yo no puedo controlarlo-Dije tanjante y ella me miró de reojos
¿Puedo preguntarte algo? Preguntó y yo asentí con la cabeza-¿Alguna vez has sentido algo por mí por pequeño que sea?
-Yo...-Me limité a contestar cuando Maria nos interrumpió 
¿Estás bien Pablo?-Me decía alterada arrodillándose a mi lado,acariciándome la cara,mientras mis ojos se clavaban en Lali que agachó la mirada ante ella
-Claro,no te preocupes-Sonreí 
Vamos vuelve a casa,Alba pregunta por ti-Musita cogiéndome de la mano para levantarme y quitarme la arena de la chaqueta,Lali se levantó segundos mas tarde y me acompañó sin hablar de nuevo.
Entramos y todos nos sentamos sobre la mesa,Maria había preparado Cuscús,uno de mis platos preferidos y comíamos con tranquilidad,con cada una a un lado de mi y alba en mi regazo
-Papá ¿vas a irte de nuevo?
No cielo,ahora toca una larga temporada aquí en España
-Biiiieeen-Gritaba entusiasmada y yo sonreía con ella
Oye y ¿Es verdad que vino la abuela Carmen a verte?
-Si y me trajo muchos regalos y cosas de mamá-Con sus últimas palabras tosí fuertemente,bebiendo agua para aliviarlo
¿Puedes enseñármelo?
-Me dijo que era un secreto
Alba cariño...necesito verlo
-Pero no puedo enseñártelo-Decía alterada levantando la voz
Esta bien no me lo enseñes,pero puedes decirme que es
-No o me castigará
¿Te castigará?-Susurré sorprendido,cogiéndola en volandas para que pudiera mirarme a los ojos-Nadie va a castigarte,para eso estoy aquí para cuidarte y te prometo que nadie te hará nada.-Ella cayó ante mí cogiendo de mi mano para que la acompañara a su habitación,me senté sobre su cama y sacó del armario una caja enorme abriéndola con cuidado ante mí,yo la aparté y saqué sus cosas.
Mis piernas flaquearon arrodillándome en el suelo,sin fuerzas,sin ganas,mis lagrimas volvieron a brotar desahogándome conmigo mismo,aquel vestido,el mismo de la foto me traía demasiados recuerdos,hundí mi nariz sobre él y aún olía a ella,ese perfume que siempre se colocaba antes de salir sobre el cuello,a el olor de su pelo recién mojado y la crema que se untaba cada noche,cerré los ojos y parecía tenerla al lado,parecía escuchar como carcajeaba con mis malos chistes,como se humedecía los labios cuando se ponía nerviosa,o arrugaba la nariz cuando se enfadaba,mi niña...mi señora de Alboran,no puedo caminar sin ti,no puedo-Lloraba sobre la prenda empapándola.
Y mis manos rebuscaban de nuevo,una venda roja ahora se posaba sobre mis dedos y eché la vista atrás a aquel local donde le preparé aquella sorpresa,bailamos hasta el amanecer y huyó para encontrarse con el que era el amor de su vida...,aprieto los puños al recordarlo y suspiro con fuerza,aun puedo recordar aquel día al irse de mi lado y coger el primer tren hacia Málaga y sonrio,nadie pudo separarnos excepto la muerte-Me dije a mi mismo con los ojos llenos de lágrimas-Doblé la venda y la coloqué junto a su vestido y mis manos,como si poseyeran vida volvieron a aquella caja y agarré una pequeña tarjeta de una floristería y recordé aquel día cuando encargué llenarle la habitación de rosas,no sabía si lo mejor era seguir con aquellos recuerdos,que me destrozaban el alma pero a la vez sentía que solo así podría cerrar la herida aunque en mi interior sabía que siempre permanecería abierta,cogí fuerzas de lo más profundo de mi alma,de donde pensaba que ya no las tenía y volví a aquella caja de recuerdos,un bote lleno de arena fina y un caramelo en su interior ahora se posaba sobre mis mano y aquella primera vez en la playa,cuando le hice el amor al ritmo de caramelo,acariciando su cuerpo ese que me hacia estremecerme cada noche,recordar cada curva,cada lunar,su piel en mi piel,el roce de su pelo en mi espalda y sus dedos acariciando mi barba antes de dormir.Ahora mis lágrimas hablaban mas que yo,me senté apoyando mi cabeza sobre la pared y el llanto inundaba mi cuerpo,el corazón me dolía y las fuerzas de las que antes presumía se rompieron en mil añicos,respiraba a media velocidad y miré por encima los tantos objetos que me quedaban por ver,esta vez otra tarjeta "Amemos la lluvia" y mi mente volvió años atrás aquel reencuentro en el aeropuerto cuando la lluvia nos empapaba y nos besábamos aun con mas ganas.Aparté aquello de mi vista y tapé con mis manos mis ojos,dejándolo todo en mis lágrimas,deshidratándome,sudaba y mis ojos me dolían,lloré como un niño pequeño,sollozando a voces,quizás todo el vecindario podría oírme pero ahora era lo que menos me importaba,el papel del hospital cuando me donó el riñón,la carta de Alba,aquel secuestro,la foto del sofá blanco donde lo hicimos aquella vez...Eran demasiados recuerdos en frascos pequeños,demasiado que vivir,pero me quedaba el último,algo en el fondo de la caja que pondría fin a este capítulo,metí la mano y el predicto en positivo fue la gota que colmó el vaso,me encogí como un niño pequeño creyendo que nadie lo veía,volví a derramar toda la ira,toda la rabia,el dolor y el odio y la puerta de mi habitaciòn se abrio rápidamente,y Lali se abalanzó sobre mi,rodeándome con sus brazos y limpiando mis lágrimas con sus manos,me apretaba contra su pecho y me mecía consolándome,notaba su calor,me consolaba y me tranquilizaba en estos momentos.
La miré detenidamente y agaché la cabeza ante sus mirada que ella levantó tirando de mi barbilla
-No quiero que me veas así-Dije casi sin voz y ella más me miraba
Eres tan frágil...
-Vete,no quiero que nadie sufra por mi culpa,por no ser capaz de superar esto...por no tener el valor ni la fuerza de olvidarlo de una maldita vez-Grité con rabia
No pienso irme ¿Me has escuchado? ni hoy ni nunca-Susurraba con lágrimas acercándose a mis labios
-Lali...ayúdame
¿A que?
-A amar...-Digo derramando mis últimas lágrimas y sus labios se fundieron juntos a los mios,saciando la sed que estos tenían.

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