lunes, 12 de enero de 2015

Capitulo 18:Cierro los ojos imaginándote en mi cuerpo.

Mi corazón latía y no como de costumbre,se aceleraba con el miedo de no poder detenerlo,mis ojos,empañados por las lágrimas miraban aquel cuadro fijamente,sin quitar mi vista del marco,por donde yo también pasé mis dedos acariciándolo,sin creérmelo,esta vez no me haría falsas esperanzas,no quería parecer un loco,ni convertirme en uno de ellos y sabía que si seguía con aquella investigación quizás nunca volvería a estar cuerdo,pero...¿Abandonar ahora?¿Justo cuando llegas a la cima?¿Quedarme con la duda de si Lucía...mi Lucía seguía sobre este mundo?¿Sin comprobar que todos estos años he estado pensando que en mi interior nunca había muerto? No,ahora no,me repetí a mi mismo,prefiero perder la cordura que vivir con la duda.
Eché a correr sin mirar atrás,sin rumbo fijo,sin direcciones,ni rutas,solo corría,corría,la gente se giraba para ver que me ocurría pero las ignoré,ignoré el viento,el aire,el frío,la lluvia...podía granizar sobre mi que ni eso iba a hacer que parara,movido por ese instinto de supervivencia,sobrevivir a esta pena que me consumía,olvidando mi alrededor,sin saber si era Málaga,Madrid o la mismísima Roma,que ni el ruido de los coches,las luces de los escaparates o las aglomeraciones en la gran avenida podían frenar estas ganas de verla,porque si caía en el vacío más profundo moriría con esa sonrisa,la misma que me acompaña en estos momentos y que se borró en un instante,con el frenazo de mis pies sobre la acera,que se paró como el mundo que me rodeaba,que cayó de rodillas junto a mí al comprobar que mis sueños de que nunca se fue de este mundo volvían con más fuerza,dándome la razón,era ella,su pelo caía sobre los hombros,su piel imitando a la porcelana,sus manos se movían una contra otra aliviándose del frío,su lunar,el mismo que he besado  y acariciado cientos de veces,yo la miraba,como se mira un cuadro de Velázquez,como un ángel que había aterrizado sobre la tierra,no podía moverme,ni respirar,tragaba saliva con cientos de preguntas que preguntar,con las ganas de ir y abrazarla,de volver a fundirla con mi pecho,de salir corriendo,agarrarla de las manos y llevármela a la luna si me lo pidiera,porque mis ojos ya no se humedecían,lloraban,como un niño al encontrar un tesoro,como un reencuentro,como una despedida,y en un intento de vocear su nombre mi voz no salía de mi cuerpo,ella giró su rostro clavando sus ojos sobre los míos,su mirada,tan clara,tan limpia,pero a la vez tan extraña...como si viera un desconocido,como lo que ahora era para ella,uno más entre tanta multitud,eché de menos ese brillo que lucía al verme,esa sonrisa que hacía que despertara en mí lo mejor,la echaba de menos incluso teniéndola conmigo.
Me miraba una y otra vez y en mi estómago no existían las mariposas,un zoológico se paseaba a sus anchas,me sonrió y yo me volví loco,ahora sí que había perdido el norte,el sur y cualquier punto de aquella brújula,encaminó sus pasos acercándose a mi cuerpo,yo temblaba y mis piernas flaqueaban ante ella,con la esperanza de que me conociera,que dijera mi vida y besara mis labios,como aquellas noches sobre su cama,como las tardes en las que nada me importaba nada más que solamente ella,que si esto estaba siendo un sueño quiero morirme ahora mismo,en este momento y permanecer eternamente lejos de la realidad,me pellizqué varias veces me animé a despertar pero cuando quise desaparecer ella tocaba mi mano con la misma suavidad que siempre,con la delicadeza y el cariño que nunca antes había encontrado en otros dedos,clavé mis ojos sobre los suyos que una vez más brillaron y yo suspiré aliviado,aunque el suspiro fué leve,poco intenso al escuchar de sus labios un "¿Eres Pablo Alboran?" Ahí supe que todo este tiempo junto a ella solo había valido para dejarle buena música,que ya no sería suyo y ella...ella nunca sería mía
-Si-Si-Tartumudee nervioso,ella extendió  un trozo de papel que posó sobre mis manos y un bolígrafo,yo miraba su boca,que ahora reflejaba la curva más bonita del mundo,su sonrisa,donde tantas veces me había perdido,yo solo quería decirle que era yo,el que fue su esposo,con el que compartió sábanas y sueños pero no,no podía,quizás era una locura,una auténtica gilipollez pero...¿Si una vez conquisté su corazón,por que no hacerla una segunda?Reflexioné todo lo que se puede reflexionar al tener delante a la que fue tu mujer,por la persona que has llorado dias,meses incluso años creyéndola muerta pidiéndote ahora un autógrafo como un cantante más.
Cogí el papel que sujetaba,y escribí mi firma junto a "Para la señora de Alboran",ella me lo agradeció susurrando un "Gracias" que puso mi piel de gallina,ella leía releía y fruncía el ceño una y otra vez,me miraba y agachaba la vista hasta el papel,sonreía y se ruborizaba
-¿Señora de Alboran?-Preguntaba confusa
¿No te parece bonito?-Dije con un nudo en la garganta,no quería llorar,no ahora no...
-Me parece precioso...-Sonreía
Lucía...yo...
-¿Cómo sabes mi nombre?
¿Qué?Me lo has dicho tu...¿No?-Intenté salir del paso,arreglarlo,aunque ella negó haberme desvelado su nombre-Mierda-Me dije a mi mismo,no había empezado y ya estaba metiendo la pata,pero no puedo hacer como si nada,no puedo fingir que la quiero mas que a mi propia vida,¿Cómo simular que no conoces a una persona que ahora es lo más importante? Que alguien me dijera como hacer para mirarla sin que se me empañen los ojos,que alguien me quite estas ganas de besarla,hacerla mía una vez más,de gritarle que la quiero,que es mi esposa,que tiene a la hija más bonita del mundo y que se venga,a nuestro hogar,nuestra familia...Que alguien lo haga por mi porque yo no puedo...
-¿Vas a decirme como sabes mi nombre?-Me repetía esta vez más fuerte,alejándome de mis pensamientos
¿Cómo voy a olvidarlo?-Pregunté inconsciente,ella arrugó su frente,e incluso eso conseguía volverme loco
-¿Nos conocemos?
Mírame...¿No te acuerdas de mí?-Pregunté y ella achinó sus ojos,acercándose a mi cuerpo,separados por milímetros,cerró los ojos como cada vez que pensaba algo importante pero al escuchar un "No,lo siento" de sus labios mi mundo se derrumbó,me hice pequeño,casi inexistente para ella
-Pero me encantaría poder hacerlo-Dijo y en mi cara apareció de nuevo esa sonrisa,ella imitó la mía y me miró con dulzura
¿Tienes planes para esta noche?
-Trabajo
Arreglaré ese asunto...
-¿Qué quieres decir?
En el pilpil,a las diez-Susurré-Donde empezó todo-Me dije a mi mismo,besé sus mejillas y me despedí con el dolor de dejar atrás lo que ahora era mío.

Perdonad si tardo en subir capítulo,el señor @morilla_4 me quita todo el tiempo

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